Una enfermera permanece siempre con Elvira en la habitación, aunque entre todos no la dejan sola. A cada rato, uno de ellos va a verla, sobre todo Salvatore, que cada media hora, cuando está en casa, entra a visitarla, le habla, le cuenta todo lo que ha hecho durante el día. También lleva a Fiorella cada vez que llega y cuando se va. Está muy preocupado porque pasan los días y su madre no da señales de despertar.
Esa mañana había decidido pasarla con ella y con Fiorella; incluso pensaba sacarla