CAPÍTULO 34.
Marcos Vacille
TODAVÍA TENGO QUE COMPROBAR SI TÚ ME CAUSAS EFECTOS.
No sé cómo estaba soportando el deseo que me produce mi fiera gatita.
Ella me estaba provocando o tal vez sea yo que lo estoy imaginando, cualquiera de las dos no importaba, ya que me había desatado el autocontrol que llevaba.
Quiero tenerla entre mis brazos, que sea mía una vez más, hacer la grita, gemir de placer.
— ¡Dios! —dije jadeando contra su boca. — Me he estado controlando y tú provocas esto. Exclamé, sin