CAPÍTULO 47.
MARCOS VACILLE.
NUESTRO PEDACITO DE SOL.
A medida que voy leyendo, el corazón se me va acelerando y al mismo tiempo se ha formado un nudo en mi garganta que debo tragar para pronunciar cada palabra. La emoción me embarga dentro de mi pecho al darme cuenta de lo que está pasando y lo que me está revelando esta inesperada sorpresa.
Mis lágrimas salen sin previo aviso, se deslizan suavemente por mi rostro, quiero moverme y hablar, pero ambas no puedo hacerlo, así que me esfuerzo en ha