La fuerza del amor de Rafael.
Rafael aún haciendo todo lo posible para contener a su imponente cuñado, no dejaba de lado a la bella Emma, ella había caído desmayada en los brazos del CEO Leyva.
El solo toque de sus manos sobre el cuerpo que consideraba suyo lo enfurecía y mataba de celos, ella era suya, era su mujer, y ni muerto iba a permitir que se la robaran.
— ¡Suelta a mi mujer!
— ¡Emma! ¿Qué es lo que te pasa? ¡Carajo, tú y yo no hemos terminado! — Emmanuel dejó de pelear con Rafael y corrió a auxiliar a su h