—¿Y qué, acaso vas a llorar?j ¡Hazlo! de tu sufrimiento me alimento
—eres una mujer tan despreciable que hasta tu voz estorba en mis oídos— Andrea se siente un poco acorralada, ya que ella tiene un cuchillo y Berenice un arma
—Ven y hazme saber lo mucho que me desprecias ¿Quieres vengar la muerte de tu madre? aquí estoy, ¿Qué esperas?— la mira desafiante por lo tanto, Andrea agarra otro cuchillo, sabe que la provocación de Berenice es para que ella se acerque y así poderle disparar acertando