Capítulo 324. Ecos a través del océano.
Adrián Soler
Londres amanecía como casi siempre: gris, lluvioso y con esa elegancia melancólica que te cala hasta los huesos.
Estaba de pie frente al ventanal del apartamento donde vivía, con una taza de té Earl Grey humeante en la mano que ni siquiera había probado. Desde el quinto piso, el Támesis parecía una serpiente de acero líquido deslizándose bajo la bruma.
Debería estar durmiendo. O repasando el guion para la filmación, que tenía en dos horas. Pero mi mente estaba a nueve mil kilómetros de distancia, en una casa soleada de Los Ángeles, donde Pandora probablemente estaría durmiendo con una mano sobre su vientre abultado.
Suspiré, dejando que mi aliento empañara el cristal frío. Deseaba que los dos meses pasaran rápido, para estar con Pandora. Quería terminar de filmar la serie y dejar de ser Adrián Soler, "la estrella en ascenso que sobrevivió al escándalo", y ser simplemente Adrián, el papá de Mía y de los mellizos que venían en camino y el esposo de Pandora.
El silencio de l