Capítulo 278. Esperanza.
Pandora Collins.
Me levanté de la acera y comencé a caminar porque no quería irme aún al apartamento.
Caminar de noche nunca había sido tan incómodo. No porque la calle estuviera vacía, o porque el aire helado me cortara las mejillas.
Era incómodo por dentro. Como si algo se hubiera roto en un lugar del pecho donde ni sabía que tenía algo guardado.
Tenía la boca amarga, el estómago hecho nudo, y las palabras de Adrián repitiéndose como un eco sucio:
“Yo ya obtuve de ti lo que me interesaba.”
“Alguien que no te responde… es que no quiere hablar contigo.”
Yo había llamado para explicarle lo que me había pasado, pero lamentablemente se negó a escucharme y yo no quería perderlo. Me burlé de mí misma.
—¡Idiota! ¿Cómo vas a perderlo? —me reproché—. Sí, nunca lo tuve.
Me abracé los brazos y caminé más rápido. No quería llorar, pero el mundo no me hizo caso.
Las lágrimas salieron igual.
No a gritos. No con drama. Solo… salieron. Silenciosas. De esas que más duelen.
Me limpié la cara con la m