CAPITULO 42 NO ACEPTO TU DESPEDIDA.
Ivanna Kridmman
─ ¿Podrías decirme que hacemos en una plaza? ─ Le pregunté a Maximiliano, al ver que estacionaba el vehículo en plena plaza.
─ ¿Recuerdas esta plaza? ─ Me preguntó.
─ Por supuesto, es la plaza donde solíamos venir, ─ le respondo mientras él, sonríe guiándome hacia un frondoso árbol, que tiene una cascada de ramas que hacen como especie de una cueva donde sus hojas y ramas no dejan ver nada de afuera hacia adentro, es decir, hacia su tallo. Maximiliano, abrió unas de