Me levantΓ© de mi silla y le dije a Leonardo que iba a buscar una botella de agua.
βΒΏQuieres una botella de agua? βle preguntΓ©, tratando de sonar casual.
Leonardo levantΓ³ la vista de su partitura y me sonriΓ³.
βSΓ, por favor. Gracias, SofΓa.
AsentΓ y me dirigΓ hacia la mΓ‘quina de agua. Mientras caminaba, vi a Vanessa y Gabriela sentadas en una banca, hablando y riendo juntas.
Me detuve en seco, sorprendida. No podΓa creer que Vanessa y Gabriela estuvieran hablando amigablemente. Siempre habΓa pen