Al dΓa siguiente, me despertΓ© con una mezcla de emociΓ³n y nerviosismo. Me preparΓ© rΓ‘pidamente y me dirigΓ a la academia, donde me encontrarΓa con los miembros de la orquesta con los que trabajarΓa. Al llegar, me sorprendΓ al ver que todos eran jΓ³venes, llenos de energΓa y entusiasmo.
En el centro de la sala, el profesor MartΓnez conversaba con una mujer elegante, de porte distinguido. Al verme, MartΓnez me hizo seΓ±as para que me acercara. ObedecΓ y me aproximΓ© con una sonrisa tΓmida.
βBuenos dΓ