Después de su tensa conversación en el parque, Dylan no podía dejar de pensar en lo que había descubierto sobre Carla. La mezcla de confusión y traición lo mantenía en vilo. Sin embargo, Carla no estaba dispuesta a dejar que las cosas se resolvieran tan fácilmente.
Aprovechando la vulnerabilidad de Dylan, Carla decidió jugar sus cartas. Sabía que él no recordaba su relación y que su conexión emocional aún estaba intacta. Así que, cuando se presentó la oportunidad, ideó un plan oscuro.
Una noche