C64: JAMÁS LA QUISO.
—No creí que realmente fuera a venir… —agregó Raihan, apoyándose contra el respaldo de la silla—. Pensé que se quedaría en Midgar junto a Somalia y su hijo.
D'Artagnan observó al albino con atención antes de hablar nuevamente.
—Alfa, ¿no será incómodo para usted tener al Alfa Aidan instalado aquí durante el festival? Después de todo, Asiget fue su esposa.
Raihan incrustó la vista en D'Artagnan.
El Beta era el único en quien confiaba realmente. Sin embargo, el albino era demasiado orgulloso como