C48: ERES CAPAZ DE ESTAR SIN MÍ.
Asiget se quedó observándolo. Raihan estaba frente a ella, acariciándole la mejilla, hablándole como si realmente le importara reparar el daño que le había causado, y aquello la confundía. No conseguía entender aquel cambio tan abrupto.
Sin embargo, dentro de ella, a Asha no le importaban las contradicciones de Raihan.
«¡Pídele que nos marque! ¡Haz que fortalezca el vínculo!»
Asiget buscó apartar aquella idea. No podía pedir algo así, no después de haberle suplicado que la rechazara.
Además, ¿