C225: NO ES SUFICIENTE.
Asiget retiró con suavidad una de sus manos de entre las de Somalia. Acto seguido, la elevó hasta su rostro y le sujetó delicadamente la barbilla, llevándola a levantar la cabeza y abandonar aquella postura de sumisión.
Sus dedos acariciaron con ternura una de sus mejillas y terminó rodeándola con los brazos en un abrazo sincero. Sentía que era la primera vez, en muchísimo tiempo, que Somalia hablaba con honestidad, sin manipulaciones, sin orgullo y sin esconder lo que realmente llevaba en el c