C226: DOS OPCIONES.
Asiget correspondió al abrazo sin dudarlo. Rodeó la espalda de Raihan con ambos brazos y comenzó a acariciarlo, buscando apaciguar la tensión que todavía recorría su cuerpo.
Aun podía sentir la rigidez de sus músculos y el modo en que respiraba, señal de que la conversación seguía afectándolo.
Permanecieron así durante varios minutos, envueltos en un silencio que resultó mucho más reconfortante que cualquier palabra. Cuando finalmente se separaron unos centímetros, Asiget elevó ambas manos hast