C207: TENDRÁS QUE OLVIDARLO.
Después de lo ocurrido con Rafael, Diosdado decidió dirigirse hasta la habitación de Somalia para comprobar personalmente que todo estuviera en orden.
Al llegar frente a la puerta, golpeó con los nudillos un par de veces.
Dentro de la habitación, Somalia permanecía sentada en un sofá individual. Al escuchar los golpes, se levantó y caminó hasta la entrada.
—Diosdado —pronunció tras abrir la puerta.
—¿Cómo estás, Somalia? —preguntó él—. Rafael me comentó que hoy se cruzaron y que hablaron unos