C178: ÉL NO ME INTERESA.
Lucero continuó observándolo con esa expresión juguetona que la caracterizaba, sin dejar de lado el tono coqueto con el que se estaba dirigiendo a él.
Sus palabras no tenían un rastro de tristeza ni de reclamo, sino más bien una provocación disfrazada de curiosidad, como si estuviera intentando descubrir qué era lo que había cambiado en el Alfa que antes siempre aceptaba sus encuentros sin dudar.
—¿Se puede saber qué es lo que lo detiene? ¿Acaso ya no le gusto? ¿Ya no me considera bonita? ¿Se