C132: UN CAMPO DE BATALLA.
Aidan permaneció observando a Asiget después de escuchar su petición. Su expresión no reflejaba enojo, sino cierta reflexión y cautela.
—No te tenía encadenada cuando llegaste aquí, ¿lo recuerdas? Esa cadena apareció después. Fuiste tú quien intentó escapar, fuiste tú quien me desafió, quien convirtió cada conversación en un pleito. No me dejaste otra alternativa.
—Ya no deseo que las cosas sean así —insistió Asiget—. Le prometo que no sucederá nada de lo que teme. Quiero que... recuperemos lo