C106: VEN POR MÍ.
Aidan permaceció escrutándola sin emitir sonido. Durante el tiempo que habían estado casados jamás había recibido una negativa semejante.
Ella siempre había aceptado cada acercamiento con entrega y devoción. Se había dado cuenta de cómo era Asiget cuando amaba, cómo se abandonaba por completo a la persona que ocupaba su corazón, cómo no existía un solo gesto de reserva cuando confiaba en alguien.
Precisamente por eso, aquella escena le resultaba tan amarga. La resistencia de ella no despertaba