¡ZZZAP!
La luz cegadora del rayo que rasgaba el cielo se reflejó en las ventanas de su dormitorio y en el interior de la habitación, sacando a Valeria de su sueño momentáneo.
De todos modos, la sustancia del pañuelo no estaba pensada para hacerla dormir durante horas, sino que su efecto duraba solo diez minutos.
Parpadeó varias veces para despejarse los ojos y trató de estirar las manos.
Clank. Clank. Clank.
Unas pesadas cadenas colgaban burlonamente sobre su cabeza, e intentó incorporarse, per