¿HICISTE ESTO?
Ángelo observaba la escena con una frialdad calculada, y no movió ningún dedo para detener, cualquier cosa de lo que Isabella iba a decir. Sin embargo, la mirada de su hermana seguía quemándolo, pero ella debía aprender, también, que nadie podía compadecerse de nadie.
Alana miró a su familia. Su padre, Oliver, se encontraba tenso, intentando mantener la compostura, mientras William parecía estar atrapado entre el arrepentimiento y la desesperación. Isabella, por su parte, había t