19. Oscuridad
En medio de su locura, teñida de dolor, la mirada de Azucena a Marlene está cargada de ira y un desequilibrio que la llevará a una locura total.
¿Ésta mujer la tiene presa a voluntad?
Lo que había sido dolor se transforma en rabia, esa que carcome. Azucena no halla cómo levantarse y abalanzarse a Marlene. Ya no es un sueño del que tiene que escaparse. Tampoco es una pesadilla. Es real y ahora más que nunca el odio que la consume empieza a desatinarla. Se remueve, pese a sentir los huesos rotos,