EVELIA
Había creído que a pesar de las ideas que nos rodeaban, después de lo que habíamos hecho la noche anterior podríamos confiar el uno en el otro, supongo que estaba equivocada.
— ¿Por qué preguntas?— dice el poniéndose serio.
— ¿Por qué pregunto?— repito molesta poniendo mis manos en las caderas— ¿Por qué pregunto Oliver? él no tiene nada que ver, creí que había quedado claro que no tenemos nada…— Pero Oliver me interrumpió
— ¡¿Crees que no sé que te besó?!— grita desesperado, supongo que