Capítulo 100.- Pequeña.
Evelia
— Eve mi niña ¿qué haces aquí?— pregunta el abuelo al momento que me reconoce y quita la pistola de mi cabeza.
Respiro profundamente, por la tranquilidad que me da saber que él está bien y por seguir viva.
— Vine por usted, ¿por qué no sale?
Rodrigo Geacoman comienza a caminar con una sonrisa y un puro en la boca.
— Quería darme el gusto de darle su merecido a unos cuantos hijos de la gran p…
— ¡Abuelo!— Lo interrumpo, porque sé claramente lo que está a punto de decir.
— Tranquila niña, a