—Un momento —dice el señor Cooper, evitando que la pareja se fuera. Como hombre, pudo notar la molestia de Damian al ver a Thomas—. Hija, quiero que hablemos con Thomas; él tiene unas propuestas interesantes para nuestra empresa.
—Así es —afirma Thomas—. Me gustaría reunirme contigo, Alice, y poder hablar —la mira directamente a los ojos. Alice sabe que debe controlar la situación, porque si no, Damian sacaría a flote ese demonio que lleva en su interior y sería un total desastre en una fiesta t