DREW
Gray me deja en la puerta de mi casa, con un beso y un largo
abrazo. Intento hacer que entre, pero sé que no lo hará.
—Te veré mañana, Drew baby. — Me besa de nuevo, su lengua se enrosca suavemente con la mía, incendiando mis bragas a pesar de mi corazón apesadumbrado.
—En la cena del viernes, — le recuerdo.
Él sólo asiente con la cabeza, con un leve gesto de dolor y nubes de tormenta llenan sus ojos azules.
Caminando lentamente hacia mi dormitorio, me siento en mi cama, colocando mi bolso