Capítulo XXVII: Quienes Me Defienden...
-Isaac – mientras está en el pecho del hombre
- ¿Qué pasa?
- ¿Cuándo llegará la resolución de anulación?
-Bueno ya la envié con el cardenal, ahora este debe enviarla a su santidad en Roma…
-Oh, entonces demorará…
-Un poco – girándose y quedando sobre Ana – pero, ahora todos sabrán que eres mi prometida, y empecé a correr el rumor que la estúpida de Cecilia me fue infiel…
-Con ese rumor…esa infeliz estará arruinada…
…
Y como dijera Isaac, el rumor empieza a correr por todo Madrid, llegando a los