- ¡Te hice mi esposa porque me prometiste el dinero de tu familia! ¡y resulta que estás en la ruina! ¡¿Qué mierda?! ¡arruiné mi matrimonio y mi hija está creciendo sin mí por tu culpa!
- ¿Tu hija? ¡¿acaso la bastarda?!
- ¡Cállate! – volviendo a golpear a Ana – ¡nunca vuelvas a llamar a mi hija de ese modo! ¡¿te quedó claro?! ¡ahora largo de mi casa!
- ¡No puedes correrme, soy tu esposa!
- ¡Cecilia era mi esposa y estaba esperando a Cristina cuando la eché de esta casa! ¡largo o te saco yo mismo