Mundo ficciónIniciar sesiónPasaban diez minutos de las once del día cuando por fin el paisaje boscoso comenzó a desaparecer.
Yo estaba cansada y adolorida. Estaba segura de que, de doler, los cabellos me dolerían. Sólo quería salir de ese auto y poder estirar las piernas, estaba tan molesta que incluso mi mal humor comenzaba a ser más notorio que mi incomodidad.
—Te dije que seríamos capaces de llegar para desayunar —dijo Leo mientras sonre&iacu







