Capítulo 72 – El control de Gabriel
Gabriel no podía apartarse de la imagen de Isabela entre sus piernas. Cada vez que cerraba los ojos, la recordaba con una claridad insoportable: la calidez de su boca, la sensación de su lengua, cómo había jugado con él, torturándolo con placer hasta que no podía respirar. Y ahora, al fin, era su turno.
Ella pensaba que podía desafiarlo, que podía tomar la delantera y salirse con la suya. Pero Gabriel Montenegro nunca dejaba una deuda sin cobrar.
El plan de G