Malú
Entré en el dormitorio, cerré la puerta y me tiré en la cama satisfecha de todo lo que había pasado. ¿Habré conseguido que se ponga celoso de mí? Creo que sí. O mejor dicho, estoy segura. Porque echaba fuego por los ojos.
Estaba flipando de felicidad cuando oigo unos golpes seguidos de gritos y patadas en la puerta. Salto de la cama con el corazón tan acelerado que está a punto de salírseme por la boca.
- MARIA LUIZAAAAA... ¡ABRE LA PUERTA! ¡YA! - grita con rabia
- ¡NO PIENSO ABRIRLA! ¡N