Domingo por la noche
Vincenzo
Me desperté y ya era de noche... Malu seguía durmiendo tan estupendamente como siempre. Me levanté despacio para no despertarla y me vestí, dejándome sólo la camisa... soplaba un viento frío desde el balcón, así que cerré la puerta... me senté en un sillón como siempre y la miré dormir... y no pude evitar recordar lo que estaba pasando, la propuesta que tendría que aceptar si no quería ver a mi Malú y a mis hijos en peligro... Estaba poniendo en riesgo una vez más