Domingo por la mañana
Malú
Cuando me desperté, me sorprendió el silencio que había en la casa, ya que tres niños no se llevaban muy bien con la calma y eso no era buena señal. Puse la mano sobre la cama y estaba vacía. Miré al otro lado de la cama y Vincenzo no estaba. - Pensé, saltando preocupada
Así que me levanté rápidamente, fui al baño a asearme, me recogí el pelo en un moño suelto y bajé las escaleras hasta el salón. Miré en todos los rincones y los niños tampoco estaban... Fui a la cocin