PEQUEÑA REBELDE, CAPÍTULO 49. Créeme
PEQUEÑA REBELDE, CAPÍTULO 49. Créeme
Gabriella sintió que su corazón se aceleraba como el maldito motor de un auto deportivo, y podía llamarle instinto, podía llamarle química, podía ponerle cuando nombre científico quisiera, cuanta explicación la hiciera sentir mejor, pero la verdad era que solo sería una excusa.
Aquel deseo no lo había sentido jamás con otro hombre. Se había cansado de conocer chicos en el internado, y ninguno de ellos le había provocado nada ni siquiera cercano. Se había can