PEQUEÑA REBELDE. CAPÍTULO 50. Una sonrisa sincera
PEQUEÑA REBELDE. CAPÍTULO 50. Una sonrisa sincera
Ranger no pretendía ponerse gracioso a aquella hora, pero la verdad era que estaba temblando más que adicto recién rehabilitado y cada jadeo ansioso que salía entre los labios de Gabriella lo ponía todavía peor. Jamás en toda su vida había sentido una excitación como aquella, y lo peor de todo era que el único llamado a autocontrolarse era él.
—Hora de dejar de pensar —susurró levantando a la muchacha contra su cuerpo y haciendo que se sentara a