PEQUEÑA REBELDE. CAPÍTULO 48. Un juego diferente
PEQUEÑA REBELDE. CAPÍTULO 48. Un juego diferente
Y era una locura. Nadie tenía que decírselo, él ya se lo decía solito todos los días desde la primera vez que se le había restregado a aquella condenada sin saber ni siquiera quién era.
Pero podía hacer la reflexión más profunda en la historia de la humanidad y nada de eso iba a cambiar el hecho de que estaba temblando por ella, de que su piel parecía estallar allí donde la tocaba, y de que sentía como si cada uno de los instintos racionales de s