PEQUEÑA REBELDE. CAPÍTULO 14. Una visión periférica entrenada
PEQUEÑA REBELDE. CAPÍTULO 14. Una visión periférica entrenada
Aquella era una solicitud lógica, precisamente por eso se suponía que Gabriella no la discutiera, sin embargo no pudo evitar la forma en que el aliento se le cortó en el mismo instante en que lo escuchó decir aquellas palabras.
"Necesito que te quites la ropa".
Él decía “necesito”, “necesito” era una palabra amable. Se suponía que respondiera a esa palabra con una afirmación, y aun así no era capaz de decir nada.
—¿Seguro que no pued