CAPÍTULO 43. No me estoy volviendo loco
CAPÍTULO 43. No me estoy volviendo loco
Elijah respiró profundo mientras caminaba hacia la habitación de Lynett, pero se detuvo un segundo antes de empujar la puerta. Sabía que no estaba bien escuchar conversaciones ajenas, pero aquella en particular era imposible de evitar para él.
—Señora Evans, tiene que comer… ¡y tiene que salir! —intentaba convencerla la enfermera.
—Lo sé, pero no tengo hambre. Como lo que puedo —respondió la muchacha—. Y en cuanto a salir… hay frío afuera, no tengo ganas.