CAPITULO 34. Una respuesta definitiva
CAPITULO 34. Una respuesta definitiva
¿Podía pasar algo más? ¿Podía caerle un rayo en la cabeza? ¿Podía inundarse de aguas negras su oficina? ¿Podía caerle un árbol encima a su auto, con él dentro?
Elijah se mesó los cabellos cuando se dio cuenta de que aquella ola de calamidades no iba a parar, y su rostro fue pétreo mientras interrogaba a su secretaria.
—¿Disculpa? ¿Incendio? ¿Me estás diciendo que mi casa se incendió? —gruñó con impotencia y la señorita Voigh asintió.
—Acaban de llamar del d