Narrado Por Liora
Liora
Un grito. Una mano tirando de mi cabello. Una cama fría. La sensación de ser arrancada de mí misma.
El sueño me arrastra como un río sucio, ahogándome otra vez.
—¡No, por favor, no!— intento decir, pero mi voz nunca sale. Solo un jadeo miserable atrapado en mi garganta.
Las sombras se mueven alrededor de mí. Voces. Pasos.
El olor metálico del miedo.
Una jeringa.
El calor subiendo por mis piernas.
Risas.
Y entonces aparecen ellos… los alfas desconocidos, entrando como depredadores a un matadero.
“Duele… duele… duele…”
Me estremezco. Estoy temblando. Atada. Ardiendo. Vacía.
—Por favor… —susurro en el sueño, o creo que lo hago.
El sonido de la puerta metálica abriéndose me corta la respiración.
Y me despierto de golpe.
Mi cuerpo se incorpora como si alguien me jalara desde adentro. La habitación gira. Mis pulmones se cierran.
No estoy en una jaula.
No estoy en esa habitación.
No estoy encadenada.
Estoy en una cama blanca. Una bata limpia. Una luz tenue.
La clínic