Liora
La rabia y la confusión de Ronan cruzaron el vínculo antes de que intentara ocultarlas.
—Tengo que volver a la casa de la manada —dijo—. Carson acaba de enlazarme.
Su mandíbula se tensó.
—El carcelero está dispuesto a hablar.
El nombre que yo misma le había dado a aquel monstruo me dejó helada.
Los recuerdos llegaron demasiado rápido.
La jaula.
Los olores.
Su voz.
Ronan me sostuvo el rostro.
—Después de hoy desaparecerá para siempre.
—No quiero verlo.
Mi voz salió rota.
—Qu