Ahora le estaba echando la culpa, como si ella fuese la intrusa entre Julieta y Miguel.
En ese momento, Andrea no pudo contener una risa sarcástica.
La sonrisa de Julieta se desvaneció al instante al escucharla.
—¿De qué te ríes?
—Me río de ti, Julieta. No puedo creer que en la sociedad actual, exista alguien tan obsesionada con el romance como tú. La supuesta mujer moderna, discutiendo sobre amor... ¿en un baño?
Julieta frunció ligeramente el ceño, mientras los ojos de Andrea reflejaban una mez