—¡¿Qué dijiste?! —Inna apretó los dientes furiosa, pero no pudo responder nada.
Después de todo, si pudiera elegir, ella también preferiría que su familia tuviera dinero, para no tener que resignarse a casarse con un hombre feo y viejo.
Pero Luciana no tenía intención de dejarla ir, y agregó:
—Además, yo también te voy a dar un consejo de buena fe: lo que se obtiene por juventud y belleza, al final desaparece cuando se van la juventud y la belleza. Mientras seas joven, aprovecha y saca todo lo q