Vicente observaba en silencio la reacción de Andrea, y al ver que ella no decía nada, él tampoco intervino.
Después de calmar a Nora, la llevaron a su casa. Manolo, todavía preocupado, bajó del auto con ella para acompañarla hasta su apartamento.
Vicente lo entendió de inmediato: ese muchacho probablemente pasaría la noche con Nora para evitar que sufriera una crisis emocional. Así que él y Andrea emprendieron el regreso.
Durante el camino, Andrea no dijo ni una palabra. Después de un largo sile