Pero todos estos casos recientes juntos le habían enseñado una lección.
Andrea sonrió fríamente: —No es que las personas en posición de fuerza no puedan recibir ayuda legal, sino que en esta sociedad indiferente, muchas víctimas no obtienen un juicio justo, y por eso necesitan más la ayuda de los abogados.
Salvador no respondió, pero su expresión mostraba cierta incomodidad.
Vicente no había dicho una palabra, pero su sonrisa se hacía cada vez más profunda.
Luciana disfrutaba secretamente viendo