Viendo al trío actuando de forma sospechosa, Andrea sentía que algo no andaba bien. No podía evitar mirar hacia ellos.
El vestido rojo brillante de Luciana le resultaba cada vez más familiar.
Salvador, percatándose, también miró en esa dirección: —¿Los conoces?
Andrea se puso de pie: —No estoy segura, voy a ver.
Se dirigió hacia ellos.
Vicente, de espaldas, no se dio cuenta, pero José fue el primero en notar el problema.
—¡Andrea viene hacia acá!
Vicente quedó momentáneamente paralizado al oírlo