POV de Alejandro
La habitación estaba en completo silencio. Las luces suaves iluminaban el rostro de Carmen, que descansaba en la cama del hospital. A pesar de la tranquilidad aparente, mi mente no dejaba de correr. Las palabras de Carmen aún resonaban en mis oídos, llenas de valentía y convicción. Su deseo de enfrentar la oscuridad y sus miedos me había dejado impresionado, pero también profundamente inquieto.
**"Alejandro, no quiero que nuestro amor se vea afectado por la oscuridad que pueda