POV de Carmen
El sonido del fuego crepitando en la chimenea era lo único que rompía el silencio en la pequeña cabaña. Sentada junto a la cama de Elías, observaba cómo su pecho subía y bajaba lentamente, cada respiración un recordatorio de la lucha que libraba para mantenerse con vida. Alejandro se había ido hacía apenas unas horas, confiándome el cuidado de su viejo amigo mientras él atendía asuntos urgentes de la manada. Su partida había dejado un vacío palpable en la habitación, pero también