POV de Carmen
El día avanzaba lentamente, cada minuto estirándose como un hilo en la vasta tela de mi preocupación. Elías seguía en la cama, su respiración regulada por las medicinas y el cuidado constante de Herzova. Su estado era inestable, pero había una luz de esperanza en la manera en que el anciano observaba su descanso, como si estuviera buscando signos de recuperación en cada pequeño cambio en su respiración.
Caminé por la cabaña, intentando organizar mis pensamientos y mi ansiedad. La