Lo bueno de esta biblioteca era que todo estaba detallado y organizado.
Había un libro gris que alfa Daemon cogió de uno de los estantes, y ambos nos sentamos entre los pasillos en pequeños taburetes.
—Este es. Mira, dice 'El lobo gris'. —Abrió el contenido y señaló uno de los títulos.
Una extraña emoción me recorrió.
Al crecer, me dijeron tantas veces que nunca tendría una loba que empecé a creerlo. Así que cuando hice la transición por primera vez y alfa Daemon me dijo que mi loba se veía dif